Cold-War-Facts-7

LA ESTRATEGIA SOVIÉTICA

En la época de Stalin (1945-1953)

Fiel al tradicional expansionismo ruso, los soviéticos se apresuraron a llenar el vacío que en los flancos occidental y oriental dejaron Alemania y Japón.

Aun cuando el volumen del ejército soviético era considerable, los soviéticos no podían equipararse a los EE. UU. como potencia mundial sin embargo éstos, pese a ostentar el monopolio atómico, no estaban dispuestos a usar dicho factor de superioridad militar, de lo cual Stalin se aprovechó para elaborar su propia estrategia.

Stalin seguía la doctrina de Lenin sobre la inevitabilidad de la guerra contra el capitalismo. En el momento de la rendición alemana, las fuerzas aliadas en Europa sumaban casi cinco millones de hombres; un año después, tras la desmovilización, quedaban solo poco más de 800.000. En la URSS, por el contrario, los Ejércitos disponían de más de cuatro millones de hombres en filas y las fábricas de armamento trabajaban a igual ritmo que durante la contienda.

La imagen del conflicto armado y las concepciones operativas eran claramente continentales y convencionales. Los soviéticos limitaban sus objetivos militares a la protección de su flanco occidental, consolidando el control sobre los países satélites, con objeto de establecer una zona de amortiguamiento entre Europa Occidental y el propio territorio de la URSS. Para entonces la URSS no contaba con una capacidad nuclear realmente importante y su doctrina militar estaba enfocada hacia un conflicto armado convencional con la OTAN que se disputaría en Centroeuropa. El principal esfuerzo recaería sobre las fuerzas terrestres, las fuerzas navales protegerían las costas y a las aéreas se le responsabilizaría de la prestación de apoyo a las unidades encargadas de efectuar la ruptura inicial y la penetración en territorio enemigo.

La respuesta al intento norteamericano de contener la expansión soviética con medios económico-financieros (Plan Marshall), fue el rechazo del mismo para sí y los satélites soviéticos, creándose el Kominform.

Constante fortalecimiento de las FAS, a la vez que una rigurosa vigilancia política sobre las mismas.

En la época Khrushchev (1953-1964)

Tras la muerte de Stalin se abrió una nueva etapa desde 1953 a 1957, en la que el Mariscal Zhúkov volvía a su cargo de Ministro de Defensa tras pasar siete años en el destierro; se condenó a muerte a Beria, jefe de la policía y del NKVD, que corresponde a las siglas para «Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos», encargándose de cuestiones de inteligencia, contrainteligencia, coordinación de la industria estratégica soviética (como la nuclear, la balística intercontinental y espacial controlando al genial Koroliov, o al diseñador de aviones Túpolev), además de policía secreta, servicios de bomberos, transporte, etcétera. Se disolvió el 13 de marzo de 1954 para ser sustituido por el KGB (Comité para la Seguridad del Estado), o como se le conocía popularmente “El Centro”.

Se prueba en agosto de 1953 la bomba de hidrógeno.

Zhúkov pasa a adecuar la estrategia soviética stalinista:

  • Fin del ejército de masas, amplia modernización de las FAS, que pasa a cambiar su estructura por el principio del desarrollo armónico de las FAS y de las Armas.
  • Motorización y mecanización de las divisiones del Ejército de Tierra, aumentando la potencia de combate y reduciendo personal.
  • En 1954 se dota a la Aviación de armas nucleares.
  • En 1955 la URSS tiene en condiciones operativas misiles de alcance intermedio, pasando a ser una potencia nuclear. Se reconoce la importancia de las armas nucleares y su modificación de la imagen de la guerra. Se impone el principio de una estrategia en la que las armas nucleares y las convencionales están en relación equilibrada.
  • Encuadramiento en la instrucción para el combate nuclear y las maniobras conjuntas de las FAS de los países satélites, incluida su movilización conjunta. Todo ello lleva a replicar a la OTAN con el Pacto de Varsovia.

Segunda etapa: 1957-1964. Viene definida por el paradigma del lanzamiento con éxito del primer misil balístico intercontinental, o ICBM (Inter-Continental Ballistic Missile). Se trata de un misil de largo alcance, considerándose como tal aquel que supere los 5.500 kilómetros y que use una trayectoria balística que implique un importante ascenso y descenso, incluyendo las trayectorias suborbitales y parcialmente orbitales.

Un ICBM se diferencia de otros misiles balísticos como los IRBM (Intermediate Range Ballistic Missile o “Misil Balístico de Medio Alcance”) o los SRBM (Short Range Ballistic Missile, o “Misil Balístico de Corto Alcance”) principalmente en el alcance. El alcance máximo de un ICBM está delimitado por los pactos de control de armas que prohíben vuelos orbitales o parcialmente orbitales.

A partir de este momento se concede la máxima prioridad al desarrollo de misiles intercontinentales y se adopta una política de defensa de guerra total, en la que el factor decisivo sería el intercambio inicial de proyectiles nucleares en la retaguardia del territorio enemigo.

Se inicia la coexistencia pacífica con la finalidad de elevar el poder económico soviético al nivel de los EE. UU. Se alcanzó la posibilidad de neutralizar penetraciones de bombarderos norteamericanos, de destruir con IRBM bases de despliegue norteamericanas en Europa y Pacífico. También se planteó el atacar con ICBM el territorio continental de los EE. UU.

En la época Brézhnev (1964-1982)

Tras la crisis de los misiles en Cuba (1962) y con la llegada de Brézhnev se empezó una nueva fase evolutiva en la URSS. Se continuó con la coexistencia pacífica y el acercamiento entre el Este y el Oeste que llevaron a la Distensión.

La “Estrategia Militar Soviética” de Sokolovsky, publicada en 1962. Se identifican tres tipos de conflicto armado: guerra mundial, pequeñas guerras imperialistas y guerras de liberación nacional.

Respecto a las armas nucleares en 1972 la URSS había alcanzado el equilibrio con los EE. UU. en armas nucleares estratégicas, y estaba decidida a lograr la ruptura del equilibrio estratégico-nuclear, aunque sólo se pudiesen obtener pequeñas ventajas parciales, para usarlos en caso de necesidad.

El objetivo era la superioridad mediante un amplio fortalecimiento del equipo militar en cada faceta posible. Alcanzado el equilibrio, como queda señalado, en 1972 y tras las firmas de SALT I se le concedió a la URSS una ventaja de 648 cohetes ofensivos, porque los norteamericanos creían que su superioridad cualitativa lo compensaba. Desde 1973 los soviéticos ensayan una nueva generación de misiles intercontinentales que se pueden lanzar desde los submarinos, entrando en servicio en 1974/1975. Se complementó con un aumento en casi un millón de hombres en las FAS hasta alcanzar los cuatro millones., el ET pasó de 136 a 170 divisiones y aumentó la capacidad de combate de estas; refuerzo de la aviación, en especial la táctica, por la modernización de su material e incremento de su capacidad de transporte aéreo y seguridad de sus bases; y, tras el fracaso de Cuba, se aumentó la flota para llevar acciones militares en cualquier lugar del mundo. Todo ello llevó a la Estrategia de Disuasión. Tras ella llegó la estrategia de distensión.

La estrategia de distensión: de Brézhnev a Gorbachov. Fin de la URSS

Esta «Estrategia de la Distensión» tuvo sus hitos fundamentales en:

  • Firma de los acuerdos sobre limitación de armas estratégicas SALT I (1972).
  • Inicio de la Conferencia de Helsinki (CSCE) en 1973.
  • Oferta de reducción de armas de alcance intermedio (1979) como consecuencia del despliegue soviético de los SS-20 y la doble decisión de la OTAN de desplegar los “Pershing II” y los “Crucero”.
  • Firma provisional de los acuerdos SALT II (1979).
  • Inicio de las conversaciones START (1982).
  • Institución de la Conferencia CDE (1983).

LA ESTRATEGIA NORTEAMERICANA

Los EE. UU, apoyándose en la alianza (NATO) establecida con las demás potencias triunfantes de la II Guerra Mundial, con la lógica exclusión de la URSS, mantuvieron una política exterior militarizada y fundamentada en la contención global del comunismo; y una política de defensa organizada en torno a la disuasión atómica y la capacidad para combatir contra la URSS en una gran guerra convencional o nuclear.

Los EE. UU. tuvieron en exclusiva un arma nuclear que funcionaba entre 1945 (Hiroshima y Nagasaki) y 1949, momento en que la URSS testó con éxito el arma nuclear.

Desde 1954 a 1961, su estrategia estaba encaminada a responder con armas atómicas cualquier tipo de provocación soviética. Es la conocida como “represalia masiva”.

Desde 1961 hasta 1991 se sustituyó por la doctrina “respuesta flexible”, con la finalidad de contar con una baraja de respuestas militares que fuesen proporcionales a la agresión sufrida. La idea era desvincular la defensa norteamericana de la seguridad europea y llevar con éxito una guerra nuclear limitada entre la OTAN y el Pacto de Varsovia.

Cuando EE. UU. y la URSS alcanzaron la paridad en las fuerzas nucleares se organizaron en una tríada que aseguraba la capacidad de contragolpe y la disuasión de tipo unilateral pasó a la de tipo mutua, hasta alcanzar el punto de equilibrio en la “Destrucción Masiva Asegurada”, es decir MAD, por sus siglas en inglés: Mutual Assured Destruction. Las siglas MAD forman la palabra “loco” en inglés. Es un tipo de planteamiento 1+1=0 (suma cero), ideado por John von Neumann. Se trata de un conjunto de estrategias ideadas para evitar la utilización del arma nuclear o para lograr una ventaja en caso de guerra nuclear y alcanzar beneficios políticos o militares. Tal estrategia parte de lo que en teoría de juegos se conoce como el equilibrio de Nash y que consiste en que todos los que participan en el juego saben lo que los demás tienen capacidad real para hacer, de tal manera que no hay razones para cambiar ni de políticas ni de estrategias. Imaginemos que uno de los jugadores diera un paso fuera del equilibrio. En tal caso el equilibrio se puede perturbar de tal manera que se alcanza el resultado negativo en el que nadie puede ganar. Se trata de un juego de suma cero (situación en la que la ganancia o pérdida de un participante se equilibra con exactitud con las pérdidas o ganancias de los otros participantes).

En el caso concreto, un hipotético conflicto nuclear total (ruptura del equilibrio), resultaría en la destrucción de un 50-70% del tejido industrial y un 33-40% de la población de los EE.UU. y de la URSS. Es decir, que ambos pierden (1+1=0).

La respuesta flexible hizo necesarios cambios en las fuerzas y la doctrina del empleo de estas. Cosa que se trasladó a:

  • Un rearme convencional para atrasar el umbral nuclear.
  • La integración en planes operativos del armamento nuclear táctico, para multiplicar el poder de las fuerzas convencionales sin disparar en exceso el coste de la defensa.
  • Desarrollo de una tríada armamentística que permita opciones de respuesta variadas y refuerce la disuasión nuclear: estrategias nucleares, tácticas nucleares y convencionales.

Todo esto vino acompañado de las conversaciones que condujeron a SALT I y SALT II, que pusieron límites a la carrera armamentística, contribuyeron a la distensión entre los contendientes y sentaron las bases del START (Tratado para la Reducción de Armas Estratégicas), cuyas negociaciones empezaron en 1982 y culminaron con la firma del tratado a escasos meses de la desaparición de la URSS.

Todo ello coincidió con la adopción del modelo de “dos guerras y media”. Comprendida dicha guerra como la capacidad para combatir de forma simultánea en dos conflictos regionales, que serían Asia y Centroeuropa, y un conflicto de baja intensidad; para concretar la estructura de fuerzas, el catálogo de capacidades y el patrón de despliegue global en tiempo de paz. Este concepto se inspiraba en el “Two Power Standard” seguido por la Gran Bretaña durante el Imperio, cuando formuló que la Marina de Guerra tenía que ser necesariamente superior a la suma de las dos que le siguiesen en poder de las de toda la Tierra. Los estrategas estadounidenses asumieron que sus fuerzas armadas generarían las capacidades precisas para combatir en todo el espectro operativo y participar en dos guerras y media, mientras se preparaban para derrotar al Ejército Rojo en un conflicto globalizado. Sin embargo, sus fuerzas armadas terminaron por dirigir sus esfuerzos a la lucha convencional y a su contribución a la guerra nuclear, en detrimento de otras misiones secundarias tales como la respuesta a crisis limitadas o a los conflictos de baja intensidad. Los motivos son evidentes: porque la lucha convencional y la guerra nuclear podían poner en riesgo su misma supervivencia, tenían una alta probabilidad de ocurrir y eran las más acordes con su tradición militar.

Las fuerzas armadas estadounidenses se organizaron, equiparon, adoctrinaron y adiestraron para combatir, aliados con sus socios de la NATO, contra el Pacto de Varsovia en el escenario europeo, coreano o global y en el curso de una hipotética Tercera Guerra Mundial, por ello:

  • El Ejército de Tierra generó una fuerza mecanizada-acorazada que se pudiese oponer con éxito al Ejército Rojo en cualquier escenario global (sobre todo Europa y Asia). Para superar su inferioridad cuantitativa ante el enemigo al otro lado del telón, se dotó de armamento nuclear táctico y se trató de incrementar la calidad de las fuerzas, cosa que sucedió de facto a partir de los años 70 del siglo XX.
  • La Armada mantuvo una escuadra poderosa para mantener la presencia avanzada (Forward Defence) impidiendo la salida al mar abierto de los 500 submarinos soviéticos que debían atravesar «el Gap» (el paso entre Groenlandia, Islandia y Noruega), el control de las líneas marítimas en el Atlántico y el Pacífico, a la vez que se adquiría capacidades tácticas con una potente aviación embarcada y estratégicas mediante los submarinos lanzamisiles balísticos.
  • La Fuerza Aérea se articuló en torno a un Mando Aéreo Estratégico encargado de accionar y custodiar la fuerza nuclear de ataque estadounidense basada en bombarderos estratégicos y misiles balísticos intercontinentales, y un Mando Aéreo Táctico para participar en conflictos de tipo convencional o nuclear limitado.

La Guerra de Vietnam puso de manifiesto la incapacidad y limitación del poder militar y de la comprensión geopolítica y geoestratégica de los EE. UU. A lo que se reaccionó con una serie de cambios de gran calado en su política defensiva, la formulación de una doctrina estratégica global, se impuso un modelo de recluta voluntario, se integró a las fuerzas regulares, de reserva y a la Guardia Nacional en una fuerza total, se modernizó armamento y material, convirtiendo a los EE. UU. en el país con las fuerzas armadas más poderosas del mundo, redefiniendo la apertura del debate acerca de la posible transformación del arte de la guerra.

Además, los EE. UU. plantearon una forma de superar su estancamiento estratégico que planteaba la MAD por la SDI, siglas en inglés para Strategic Defense Initiative, o Iniciativa de Defensa Estratégica. Los medios de comunicación la criticaron duramente por entrañar costes astronómicos además de las limitaciones tecnológicas que existían en la época, incapaces de proporcionar satélites, sensores, sistemas de comunicaciones y armas que requería, y le dieron el sobrenombre de Star Wars, por la popular película dirigida por George Lucas en 1977. En 1987, la American Physical Society llegó a la conclusión de que un escudo anti misiles mundial tal como «Star Wars» no sólo era meramente imposible con la actual tecnología existente, si no que se necesitarían al menos diez años más de investigación para saber si podría alguna vez llegar a ser factible. No obstante, la SDI permitió a los EE.UU. recuperar una iniciativa política que había perdido durante Vietnam, a la vez que arrastró a la URSS hacia una carrera tecnológica y militar que le vino demasiado grande para una economía que daba claros síntomas de colapso y mala planificación.

A mediados de la década de los 80, los estrategas estadounidenses sugirieron que la disminución de la presencia militar soviética en Europa, la progresiva reducción de sus fuerzas armadas y las reformas realizadas por el presidente Mijaíl Gorbachov en el país, estaban reduciendo el riesgo de desatar una guerra global entre las dos superpotencias. Igualmente, advirtieron de la creciente inestabilidad en regiones clave para Washington como Oriente Medio, Iberoamérica o el Sureste Asiático, y del gradual debilitamiento del sistema de alianzas. Ello motivó la sustitución de la estrategia global “NATO vs. Pacto de Varsovia”, por otra de tipo regional, la reducción de la presencia avanzada y el despliegue militar en la periferia rusa y la liberación de fuerzas que pudiesen responder a crisis limitadas que surgiesen en cualquier parte del globo (Estrategia Militar Nacional de 1987 y Estrategia Nacional de Seguridad de marzo de 1989).

Como consecuencia del conflicto de la isla de Granada de 1983 se pasó de un centro donde las FAS norteamericanas formaban oficiales de Estado Mayor, a otro donde se formaban para Estados Mayores de Fuerzas Conjuntas.

El repentino final de la Guerra Fría obligó a una redefinición para proyectar una nueva estrategia acorde con las nuevas necesidades de seguridad del país y plantear una estructura de fuerza más asequible con el objetivo de garantizar el cobro del dividendo de la paz.

PRINCIPALES RIESGOS DE LA ÉPOCA

Los principales riesgos en esta época fueron la “crisis de los misiles de Cuba” y el conflicto que más desgaste supuso para EE. UU. y que repercutió en el mundo fue la guerra de Vietnam (1964-1975), heredera a su vez de la guerra de Indochina (1946-1954) y la Guerra de Corea (1950-1953), siendo este último el primer conflicto de la Guerra Fría.

El otro punto de tensión es la crisis de los Euromisiles. En los últimos compases de la Guerra Fría, los ya mencionados misiles Pershing II y los soviéticos SS-20 fueron desplegados en el escenario europeo. La tensión creciente entre ambos bloques llevó incluso a que un avión comercial surcoreano fuese derribado. La clave fueron las maniobras emprendidas por la OTAN llamadas Able Archer 83, a lo que el bloque de Varsovia replicó, pensando que se preparaba una ofensiva nuclear contra la URSS, por lo menos dos años antes de Able Archer 83, con la Operación RYAN (нападение Ракетно-ядерное, es un acrónimo que se traduce por «Ataque Nuclear de Misiles«). RYAN sirvió para recopilar cuanta información de cualquier carácter de inteligencia fuese posible para identificar las primeras fases de un ataque nuclear y abortarlo de inmediato. Adicionalmente los soviéticos sabían que en el mes de noviembre de 1983 los Pershing II se instalarían en la RFA, así que las fuerzas nucleares y las unidades de aire de la RDA y Polonia se pusieron en estado de alerta. Los misiles Pershing II eran capaces de ser lanzados desde cualquier lugar, al poderse utilizar vehículos todoterreno, y cuyo tiempo de impacto estimado para objetivos en la Rusia europea, es decir, al oeste de los Urales y al norte del Cáucaso, se estimaba en unos cuatro o seis minutos para la mayoría de objetivos, y de unos entre seis y ocho minutos para alcanzar Moscú desde la RFA. La amenaza de guerra nuclear acabó después del simulacro de Able Archer 83, que incluyó un ensayo de DEFCON 1 con silencio de radio, cosa que evidentemente intranquilizó más aún a los soviéticos. Todo finalizó tan abruptamente como empezó.

FUERZAS CONVENCIONALES 

NOTA PREVIA: Para éste apartado se sigue Jean Heffer y a Michel Launay, en su obra «La Guerra Fría: 1945-1972», su capítulo XX «Evolución del armamento y de la estrategia de los dos grandes «.

Los norteamericanos disponían de unos efectivos militares de 2,5 millones de hombres en 1973: casi un soldado por cada 100 habitantes. Las fuerzas terrestres estaban organizadas en 16 divisiones operativas, 5 brigadas de infantería y aerotransportadas, independientes, 5 regimientos blindados de caballería, 7 grupos de «fuerzas especiales», 38 batallones de misiles tierra-tierra y 200 unidades de aviación independientes. Solamente la marina podía poner en acción 11.000 aeronaves; de ellas; 9.000 helicópteros. Además, los cuerpos de los infantes de marina o «marines», comprendían 3 divisiones y 3 grupos de aviación. Cada división de «marines» contaba con 20.000 hombres; estaba apoyada por un batallón de carros y un batallón de 24 misiles tierra-aire de tipo Hawk.

El material no estaba vinculado solamente a las tropas de élite. Existían en cada división del ejército de tierra carros de asalto y misiles de corto alcance tierra-tierra o tierra-aire, cuyo equipamiento no cesaba de ser modernizado. Por ejemplo, los carros medios 1948, dotados de un cañón de 90 mm., y los M 60, armados con un cañón de 105 mm., el carro ligero M 55L Sheridan, o el cañón automotor de 175 mm. M 107. En cuanto a misiles de corto alcance, los utilizados eran, sobre todo, tres: el Honest John y el Litde John, que eran misiles tierra-tierra, y el tierra-aire Hawk.

URSS

Contaba con más de 3 millones de hombres (contando todos los ejércitos), es decir, 1,5 soldados por 100 habitantes. Solamente el ejército de tierra representaba 2 millones de hombres repartidos en 157 divisiones. Existían en el Ejército rojo tres niveles de disponibilidad operativa. Casi el 70 % de las divisiones estaban constituidas por efectivos de guerra completos. Las demás podían ser completadas por reservistas de un modo más o menos veloz. Algunas divisiones requerían un reforzamiento tan importante (nivel más bajo de disponibilidad) que se hubiera necesitado un lapso muy largo para incorporar a los reservistas. Así, más de la cuarta parte de las divisiones soviéticas sólo existían realmente sobre el papel.

Los carros de asalto en servicio en las unidades blindadas eran el T 62, con un cañón de 115 mm.; el T 54 ó 55 con un cañón de 100 mm.; o incluso el carro pesado T 10 con un cañón de 122 mm. Casi todos tenían equipos infrarrojos para combatir de noche, lo que muestra que el material seguía la evolución tecnológica. En cuanto a los misiles de corto alcance, la serie SAM demostraba que en este terreno los soviéticos habían puesto a punto instrumentos perfeccionados.

Diferencias

En el Este, se dio prioridad a los materiales. En el Oeste, se tendió hacia complejos medios de eventual ruptura del dispositivo enemigo, como las «bombas inteligentes» (smart bombs), que los norteamericanos sugirieron a sus aliados para romper, en un primer momento, el escudo radar de los países del Este, especialmente denso.

CONFLICTOS DE LIBERACIÓN

Otro de los aspectos clave tiene que ver con las guerras de liberación. Se dieron dos dinámicas claras: un conflicto contra la metrópolis por parte de las colonias (v.g. Argelia, Indochina); o bien se derivó o se dio un conflicto ideológico de corte revolucionario (Corea, Vietnam). Esta época también conoció la creación del Estado de Israel, que fue una fuente polemológica notable.

CONCLUSIONES

El punto clave fue la época de Brézhnev, pues en ella se dieron todos los aspectos de la Guerra Fría, a saber: 1) Crisis; 2) Guerra Fría; 3) Disuasión; y, 4) Distensión; con la excepción del Conflicto Armado directo entre las Superpotencias o los Bloques. Se recogen en esta época las oposiciones Plan Marshall vs. Kominform. OTAN vs Varsovia. Doctrina Truman vs. Doctrina Brézhnev.

No obstante, no se evitó otra serie de conflictos interpuestos entre ambas potencias como fueron Vietnam, los árabe-israelíes, Angola, Afganistán, etcétera.

BIBLIOGRAFÍA

FUKUYAMA, Francis; ¿El fin de la historia? Y otros ensayos. Alianza. 2015.

HEFFER, Jean, y LAUNAY, Michel; La Guerra Fría: 1945-1972. Akal. 1992.

HOBSBAWM, Eric; Historia del siglo XX: 1914-1991. Editorial Crítica. 2011.

POUNDSTONE, William, El Dilema del Prisionero. John von Neumann, La teoría de juegos y la bomba. Alianza. 2015.

POWASKI, Ronald, La Guerra Fría: Estados Unidos y la Unión Soviética, 1917-1991. Editorial Crítica. 2011.