Tras un paréntesis en las publicaciones del blog retomo la actividad con la cuestión de Huawei. Es este un primer artículo de toda una serie que pretende hacer un repaso al fin de 2018. Vayamos al lío.

Huawei Technologies Co., Ltd es una empresa china de alta tecnología, que se centra especialmente en el campo de la investigación y el desarrollo, la producción electrónica y el marketing de equipamientos de comunicaciones, entre otros aspectos. Fue fundada por Ren Zhengfei en 1988 en Shenzhen, China. Con formación en la Universidad de Chongqing, Ren Zhengfei pasó a formar parte del Instituto de Investigaciones Militares, destacándose en su campo, la tecnología, dentro del ejército de dónde tuvo que salir por la reducción de efectivos emprendida en 1982. Ren Zhengfei tiene tres hijos: Meng Wanzhou, un hijo llamado Meng Ping que también trabaja en Huawei, y Yao Ling, la menor, de 21 años, que estudia ciencias informáticas en Harvard.

Los hechos

Meng Wanzhou (1972), hija de Ren Zhengfei, también conocida como Sabrina Meng, que no Ren, pues tomó el apellido materno, Meng Jun, al divorciarse sus padres cuando ella contaba con 16 años, está detenida en Canadá a petición de Estados Unidos, en concreto de un juzgado de Nueva York que ha emitido una orden de extradición contra la señora Meng, con el conocimiento, según John Bolton, Asesor de Seguridad Nacional, de la Administración Trump. Según un portavoz del Departamento de Justicia de Canadá, Meng Wanzhou fue detenida el pasado sábado 1 de diciembre en el aeropuerto de Vancouver mientras realizaba una escala de Hong Kong a México, fecha en la que Donald Trump y Xi Jinping estaban cenando juntos durante la celebración de la cumbre del G-20 en Buenos Aires para, supuestamente, rebajar la tensión de la guerra comercial entre ambas superpotencias.

Meng Wanzhou finalizó sus estudios universitarios en 1992, pasando a trabajar para el Banco de la Construcción de China, para unirse posteriormente a Huawei, ejerciendo puestos como secretaria, contable o telefonista. Tras cursar el Máster en Ciencia y Tecnología de la Universidad de Huazhong en 1997 se reincorporó al departamento de contabilidad de Huawei, ascendiendo en 2018 a una de las cuatro vicepresidencias de la compañía que controla un consejo de administración con presidentes rotatorios.

Según parece, y así informan varios medios, Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei, tiene orden de detención de Estados Unidos por haber intentado violar el embargo impuesto por las sanciones contra Irán, sobre lo que la multinacional china se manifiesta negándolo en forma de comunicado, donde afirman: «Huawei cumple con todas las leyes y normas aplicables allá donde opera, incluyendo el control sobre las exportaciones y las sanciones de la ONU, EE.UU. y la UE  (…) Recientemente, nuestra directora financiera, Meng Wanzhou, fue detenida provisionalmente por las autoridades canadienses en nombre de EE.UU., que busca su extradición para enfrentarse a cargos sin especificar en el Distrito Este de Nueva York». Al respecto Meng Wanzhou, que está casada y tiene dos hijos, uno de ellos estudia en Estados Unidos, no ha vuelto a entrar en el país norteamericano desde marzo de 2017.

Ya el 25 abril de este año «The Wall Street Journal» publicaba que el Departamento de Justicia estaba investigando a la multinacional china bajo sospecha de haber violado las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Irán. Estos hechos habrían sucedido hace una década, cuando usando a la compañía Skycom, los norteamericanos sostienen que Meng Wanzhou intentó vender material de Hewlett Packard por valor de un millón de euros a la principal operadora telefónica iraní aprovechando su cargo en la junta directiva de Skycom entre los años 2008 y 2009. En el mes de agosto de 2018, un juzgado de Nueva York solicitó la detención de Meng Wanzhou acusada de mentir a las autoridades de Estados Unidos sobre la naturaleza de la relación entre Huawei y Skycom, además de exponer a sanciones a bancos que empleó para ello, entre los que se encuentra el HSBC. Lo relevante, según se reconoce en la propia documentación judicial es que TAL TRANSACCIÓN NO SE PRODUJO EN NINGÚN MOMENTO. Por tales motivos, la Embajada china en Ottawa emitió el siguiente comunicado: «A petición de EE.UU., Canadá ha arrestado a una ciudadana china que no ha violado ninguna ley americana ni canadiense. China se opone firmemente y protesta con fuerza contra este tipo de acciones que dañan gravemente los derechos humanos de la víctima«. Por cada cargo de la que se acusa a Meng Wanzhou supondría una pena máxima de prisión de hasta 30 años.

La fiscalía norteamericana dispone de un plazo de 60 días para ofrecer a la Corte Suprema de Columbia Británica en Canadá las pruebas de las que supuestamente dispone sobre los supuestos delitos y en base a la validez que el tribunal otorgue a tales hechos y pruebas concederá o rechazará la petición de extradición. La audiencia comenzó precisamente este viernes 7 de diciembre, y por más de seis horas de audiencia la justicia aún no ha tomado una decisión, con lo que la comparecencia continuará a partir del lunes 10.

Desde el Capitolio se han pedido ya sanciones y no se ha dudado en acusar a Huawei de espionaje industrial y de servir los intereses del Gobierno y Ejército de China, caso del senador demócrata por Virginia Mark Warner, quien dijo ayer que «hace tiempo que está claro que las empresas chinas Huawei y ZTE son una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU.» En el mismo sentido se ha pronunciado el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton afirmando que las compañías chinas están robando tecnología de Estados Unidos y de sus empresas de referencia en sectores estratégicos. Otro senador, en este caso del partido republicano por Arkansas, Tom Cotton, afirmó en Twitter que: «La detención de una ejecutiva de Huawei debería ser el primero de muchos pasos del mundo libre contra Huawei; un brazo del Partido Comunista de China«. En efecto, dentro de la retórica de Estados Unidos y de sus «mariachis» la guerra verbal avanza, y vamos pasando del Imperio del Mal de Reagan al Eje del Mal de George W. Bush, y ahora están reformulando la nomenclatura… y pueden apostar por «comunista», «chino», «ruso», «autoritario», y amenazan con meter también hasta «Alemania». Al final, y hablando de Alemania, van camino de superar cualquier palabra compuesta que se pueda crear en alemán en su afán de meter a enemigos, dejando en nada proezas tales como Donaudampfschifffahrtselektrizitätenhauptbetriebswerkbauunterbeamtengesellschaft («Sociedad de funcionarios subordinados de la construcción de la fábrica principal de la electricidad para la navegación de barcos de vapor en el Danubio»). De hecho, por España ya ha salido cierta persona que ve detalles de comunismo en el urbanismo que se da en Madrid, urbanismo equiparable con otra gran urbe comunista como es Londres, por supuesto.

La guerra comercial es en verdad tecnológica

Ya este verano, la empresa tecnológica china ZTE casi se ve obligada a cerrar cuando el Departamento de Comercio prohibió a las compañías estadounidenses venderle microchips y otros componentes con el mismo pretexto aproximadamente que con Huawei: haberse saltado las sanciones contra Irán y Corea del Norte, iniciándose realmente aquí la «guerra comercial» con los aranceles multimillonarios entre superpotencias. Fue el presidente Trump quien al final usó su prerrogativa y levantó el veto ante las advertencias de China.

Lo cierto es que Huawei ya es hoy día el mayor fabricante de material para telecomunicaciones del mundo y aspira a liderar la implantación de la tecnología móvil 5G en todo el mundo. Más aún, Huawei se ha convertido en una de las compañías de telecomunicaciones más grandes del mundo y se ha establecido como un fabricante líder de teléfonos inteligentes, que incluso a comienzos de este año, estuvo a un paso de anunciar una alianza con AT&T para distribuir teléfonos inteligentes en Estados Unidos, pero abruptamente se canceló el potencial acuerdo.

De hecho, Estados Unidos movió los engranajes en su propio país más allá de frustrar la alianza entre AT&T y Huawei, llegando a legislar: una ley federal de reciente aprobación prohibe al Ejército y al gobierno utilizar equipos o servicios tanto de Huawei como de ZTE alegando razones de seguridad. Más aún, organismos de Estados Unidos preparan una ofensiva legal que impedirá de facto a Huawei desarrollar redes de 5G en el territorio norteamericano. Un informe indicó precisamente este año 2018 que las compañías chinas han insertado «chips espías» en artículos tecnológicos de Estados Unidos garantizando con ello las opciones de captación de inteligencia de China; por cierto, las empresas norteamericanas afectadas y mencionadas en dicho informe negaron rotundamente lo indicado en dicho documento.

Pero no hay ofensiva que no cuente con el asesoramiento y predicción definitiva de un experto. En efecto, James Lewis, experto en tecnologías afirmó categóricamente: «Huawei actúa como un brazo de la inteligencia china. Es apoyada por el gobierno chino por razones de inteligencia», algo que por ejemplo, Estados Unidos no ha hecho (descaradamente). Pero a renglón seguido, el especialista en tecnología James Lewis vaticinó que China saldrá perjudicada porque su sistema 5G depende de chips y de tecnologías de compañías del Silicon Valley, con lo que no podrán desarrollar tecnología 5G sin Intel y otros fabricantes estadounidenses de chips. Será el propio The New York Times, el 25 de noviembre de este año el que refutará estos argumentos con otros más sólidos: «Occidente (quiere decir Estados Unidos, es una costumbre suya) estaba seguro de que el enfoque chino no funcionaría. De que sólo tenía que esperar.‎ Y todavía está esperando. China está proyectando una gran red global de ‎comercio, inversiones e infraestructuras que van a reconfigurar los vínculos financieros y ‎geopolíticos.»

Eso es lo que está sucediendo principalmente, por ejemplo a lo largo de la Nueva Ruta de ‎la Seda que China está implementando a través de 70 países de Asia, Europa y África. ‎

En el artículo enlazado de The New York Times se analizan 600 proyectos realizados por China en 112 países (41 oleoductos y ‎gasoductos; 199 centrales de generación eléctrica, ante todo hidroeléctricas, entre ellas ‎‎7 presas en Camboya, que garantizan el 50% de la electricidad que necesita dicho país; 203 ‎puentes, carreteras y vías férreas; y varios grandes puertos en Pakistán, Sri Lanka, Malasia, entre otros países.

La estadounidense Apple se ha visto relegada al tercer lugar superada ‎en ventas por Huawei (que pertenece a sus más de 180.000 trabajadores, quienes ‎son a la vez accionistas), que se ha situado en segundo lugar en ventas, detrás de la ‎surcoreana Samsung, líder mundial del sector y dando otro motivo más de preocupación para Estados Unidos. Pero, además de las razones comerciales, hay también razones de orden estratégico. Bajo la ‎presión del Pentágono y de las agencias de inteligencia, Estados Unidos ha prohibido los ‎teléfonos inteligentes y los equipos de telecomunicaciones de la empresa china Huawei, afirmando que ‎pueden ser utilizados para espiar a los usuarios, y está presionando a sus aliados para que también ‎los prohíban. ‎

Washington ve todo eso como «una agresión a nuestros intereses vitales», como subraya el ‎Pentágono en la Estrategia de Defensa Nacional de los Estados Unidos de América 2018. ‎El Pentágono define a China como un «competidor estratégico que utiliza una economía ‎depredadora para intimidar a sus vecinos». ‎El Pentágono acusa a China de «querer imponer a corto plazo su hegemonía en la región indo-‎pacífica y de querer tomar desprevenido a Estados Unidos para apoderarse en el futuro del predominio global», lo cual estaría haciendo en complicidad con Rusia, acusada a su vez de ‎querer «destruir la OTAN» y «subvertir los procesos democráticos en Crimea y en el este de ‎Ucrania». La «competición estratégica a largo plazo con China y Rusia» es vista por el Pentágono como una ‎‎«prioridad principal». Por eso, el Pentágono «modernizará sus fuerzas nucleares y fortalecerá la ‎alianza transatlántica de la OTAN». ‎

Lo que los Cinco Ojos no ven: Huawei y su sistema de encriptación

Pero uno de los factores de mayor peso proviene de las grandes dificultades que enfrenta la NSA para poder vulnerar el sistema de encriptación de Huawei. Hasta el punto que fuera de los países que Washington domina y amedrenta, los gobiernos y servicios secretos han empezado a equiparse con material de telecomunicaciones de la firma china, pues garantizan un alto grado de confidencialidad en sus comunicaciones. ‎

Según informan varias fuentes, en el último par de años Huawei ha eludido las sanciones impuestas a Corea del Norte e Irán, proporcionando a los países equipos de telecomunicaciones que pueden utilizarse para espiar extensamente a poblaciones, las llamadas tecnologías de doble uso.

Los países miembros del sistema de espionaje anglosajón conocido como los “Cinco Ojos” –‎Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Reino Unido–, grandes consumidores de ‎equipos de telecomunicación que utilizan precisamente para espiar las telecomunicaciones ‎mundiales, han comenzado a excluir a Huawei de sus licitaciones. ‎Además, Estados Unidos se muestra totalmente decidido a impedir como sea que sus aliados utilicen la tecnología Huawei para gestionar y proteger sus infraestructuras críticas.

Hagamos un breve repaso:

Australia

Ha prohibido en la práctica proporcionar tecnología 5G en agosto de este mismo año, aunque no mencionó expresamente a Huawei. En un comunicado el gobierno australiano especificó que las compañías “que probablemente estén sujetas a instrucciones extrajudiciales de parte de un gobierno extranjero” ya no podrán proporcionar tecnología 5G. Es decir, Huawei.

Nueva Zelanda

En el mes de noviembre era Nueva Zelanda la que anunciaba que tomaría las mismas medidas que Australia partiendo de la solicitud del operador de telefonía móvil Spark para usar los equipos de Huawei para sus redes de 5G.

Gran Bretaña

Gran Bretaña ha sido instada en repetidas ocasiones para prohibir a Huawei implementar su infraestructura 5G. Hasta el momento presente, el Reino Unido no lo ha hecho oficialmente, pero su gobierno está debatiendo si se deben tomar medidas en este sentido. Por de pronto, el grupo británico de telecomunicaciones BT dijo el miércoles 5 de diciembre que está retirando equipos de Huawei utilizados en su red de telefonía móvil para las redes 3G y 4G, y que no usará las tecnologías Huawei como columna vertebral de su red 5G.

Canadá

Según apuntan varios informes, los legisladores estadounidenses están presionando y negociando con funcionarios y compañías canadienses para impedir que se implemente la tecnología Huawei en la nueva red 5G de Canadá. Sin embargo, las empresas de telecomunicaciones hasta ahora no han dicho si prohibirán los equipos de Huawei. En septiembre, la agencia de inteligencia de Canada CSE (Communications Security Establishment), dijo que había estado realizando pruebas con equipos de Huawei durante varios años para ver si representaban algún peligro para el país.

Hay otros aspectos que preocupan, y mucho, a los norteamericanos respecto a la naturaleza de las relaciones comerciales entre China y Canadá. Datos estadísticos de Canadá señalan que China es su segundo mayor socio comercial. El volumen del comercio bilateral ascendió a 47.400 millones de dólares USA en 2011, lo que representa un aumento de 27,8 por ciento anual. A ello habría que sumar que justo hace un año tanto China como Canadá muestran una clara voluntad de llegar a alcanzar un tratado de libre comercio entre ambas naciones, y que en septiembre de 2018 ya se empezaron a materializar algunos avances al respecto.

Alemania

Un país que actualmente ya utiliza la tecnología Huawei, pero aún no ha decidido su futuro, es Alemania, un aliado clave del grupo de inteligencia Cinco Ojos.

En noviembre, altos funcionarios alemanes dijeron que están planeando una campaña de último momento para convencer al gobierno de que considere excluir a las empresas chinas como Huawei de construir la infraestructura 5G del país.

Japón

El viernes, 7 de diciembre, el gobierno japonés también afirmaba que prohibiría a Huawei realizar compras futuras para su próxima infraestructura 5G. Según Reuters, el cambio a las reglas internas tenía como objetivo aumentar la seguridad de las compañías de telecomunicaciones, aunque ni Huawei ni ZTE serían mencionados específicamente en la decisión. El gobierno de Japón se abstuvo de comentarios, pero el principal portavoz del gobierno, Yoshihide Suga, dijo que el país había estado en conversaciones con Estados Unidos sobre el tema. Japón es uno de varios países que en este momento dependen en gran medida del hardware de Huawei para sus redes.

Italia

Estados Unidos también expresó su preocupación por las compras de Huawei en Italia, otro país que actualmente utiliza los productos de la compañía china para su infraestructura de internet móvil. Hasta ahora Italia no ha tomado una decisión sobre qué compañía proporcionará el hardware de red 5G.

India

En septiembre, los medios de comunicación indios también informaron que a Huawei se le prohibió participar en pruebas 5G en el país, pero poco después, tanto Huawei como India dijeron que la compañía había sido invitada a probar sus equipos en el segundo mercado móvil más grande del mundo.

Conclusión: el fin de la conectividad global 

En septiembre de 2018 Eric Schmidt, ex director ejecutivo y presidente de Google (Alphabet), afirmó que en los próximos 10 o 15 años no parecía considerarse la posibilidad de que Internet sea global y que lo más probable es que se divida, en principio en dos: uno que lideraría Estados Unidos y el otro, por China. Sin embargo, bien podrían llegar a ser hasta tres las divisiones, dependiendo de si el polo de poder «Europa» se llega a formar, donde ya se han dado muestras por parte de la Unión Europea con la excusa de la regulación cada vez mayor de las plataformas tecnológicas.

De lo que ya podemos estar seguros es de estar prácticamente ya en un mundo con dos Internet, ya que en 2010 Google cerró las operaciones en China tras desvelarse que el gobierno chino había pirateado las cuentas de Gmail de disidentes y de estar vigilándolos mediante el motor de búsqueda. Actualmente, Google está dispuesta a crear un motor de búsqueda al que se llama «Dragonfly» y que deberá intentar hacerse con un hueco con Baidu, motor de búsqueda chino muy arraigado y con gran respaldo por parte del gobierno chino.

… y un Bonus Track

Como dice Cicerón, Historia magistra vitae et testis temporum, hablemos de otra guerra comercial: las guerras del Opio. No estamos aquí con el propósito de atosigar con datos sobre cómo los británicos consiguieron no pagar plata por los productos chinos y sí pagar opio y extender una pandemia de adictos a la adormidera por China que contribuyó a destruir la nación asiática y a generar notables fortunas entre los anglosajones. Pero sí que quisiera hablaros de Warren Delano que a la sazón llegaría a ser abuelo del presidente demócrata Franklin Delano Roosevelt.

La fabulosa fortuna de Warren Delano (1809-1898) se hizo sobre la base del narcocapital, ganado en calidad de Jefe de Operaciones de la Russell & Company, cuyos negocios que proporcionaban más beneficios eran, efectivamente, el comercio de Opio desde la base de la Compañía en Cantón (actualmente Guangzhou). Para 1843, Warren Delano había pasado una época muy provechosa en China, alcanzando su proverbial competencia financiera y siendo ya el socio principal de la mayor firma estadounidense en China, amansando su narcocapital. Posteriormente fue uno más de los que volvieron a Estados Unidos para invertir sus pingües ganancias en obras tales como hospitales, centros de enseñanza o vías de tren, que además construyeron ciudadanos chinos en condiciones de casi esclavitud, con lo que sus dividendos continuaron aumentando en su cuenta bancaria. Pero los inmigrantes chinos empezaron a prosperar y a organizar florecientes negocios… pronto los grupos de presión lograron que se declarase una ley que prohibía la llegada de cualquier inmigrante chino desde 1882 hasta 1943.

Pero eso es otra historia…