Rápido comentario sobre la caída de Rami Makhlouf en el contexto de la transición política en Siria

Al-Assad se está preparando para afrontar la transición que le quieren imponer, y ha empezado la temporada de rebajas de «El Corte Syrien».

Para empezar, ha defenestrado a su primo Rami Makhlouf, uno de los hombres fuertes en la parte económica del régimen: fortuna valorada en varios miles de millones de dólares, además de activos diversificados por el ancho mundo. Sus compañías están acusadas de adeudar 180 millones de dólares (165 millones de euros) en impuestos atrasados. Pero para un hombre de sus medios económicos, y con un hijo como Mohammad que está viviendo en Dubái una vida de lujo y con el oficio de ser «millonario», tal y como se puede ver en sus redes sociales, es evidente que esa deuda no es mucho dinero, y la puede abonar, como se ofreció a hacerlo en una comunicación al pueblo sirio, donde exhibe una hoja de pago por esos impuestos atrasados en un vídeo colgado en sus redes sociales.

Esto contrasta con la realidad del país, donde la ONU dice que el 80% de la población vive en la pobreza, casi 10 millones no tienen suficiente para comer y la mitad ha perdido sus hogares debido a la guerra.

Cualquier tipo de acuerdo comercial-económico para una gran empresa en Siria se tenía que cerrar, previo pago a Rami Makhlouf, que luego pasa sus respectivas comisiones de la comisión a su primo, y otros allegados de la banda alta del régimen, razón por la que se le llama «Señor 5%», pues es lo que cobra por sus inestimables «servicios».

Origen de los Makhlouf

El padre de Bashar, Hafez, el primer presidente Al-Assad, hizo de Siria un negocio familiar tras alcanzar el poder en 1970.

La madre de Bashar Al-Assad, Anisa Makhlouf, tenía un origen social mucho más acomodado que el de Hafez, quien salió de la pobreza a través de la fuerza aérea y el Partido Baath. Hafez se rodeó de hombres de su propia secta, alauita, pero su familia estaba en el centro mismo del sistema que construyó.

El hermano de Hafez, Rifaat, fue su mano derecha, cuya misión era atender los trabajos más importantes que su hermano le encomendaba, como aplastar con absoluta contundencia un levantamiento de los Hermanos Musulmanes en Hama en 1982, matando a miles. Pero un año después, cuando Hafez estaba enfermo de problemas cardíacos, Rifaat envió tanques de su fuerza paramilitar a las calles de Damasco en un intento por tomar el poder, que resultó en un rotundo fracaso.

Rami Makhlouf es primo hermano materno del presidente Bashar al-Assad, al ser hijo del hermano de Anisa Makhlouf, Mohammad Makhlouf. Son aproximadamente de la misma edad, unos 50 años, y eran amigos de la infancia.

Los primeros signos de presión

Las señales claras de disconformidad que ponían de manifiesto la preocupación de Al-Assad aparecen el verano pasado, cuando se obliga a Rami a cerrar su red de caridad, Bustan, que había generado una milicia de unos 20.000 hombres.

No hay que olvidar que Bashar Al-Assad siempre mantuvo bajo su control a la Fuerza Aérea, la División Interna de Seguridad, a la 4ª División Acorazada y a la División de la Guardia Republicana custodiando Damasco, y todavía más cerca aún ha tenido (y tiene) a todos los magnates que estaban armando y preparando ejércitos privados…

Rami Makhlouf controlaba unas cuantas compañías de carácter más o menos público, y que antes de la primavera árabe en Siria pasó a acaparar de facto, algunas de ellas tremendamente estratégica, cosa que le hace tener un peso en negocios que van desde el petróleo hasta la construcción, pero la joya de la corona de los Makhlouf es «Syriatel» que, como toda compañía de telecomunicaciones, con un monopolio de facto en cuanto a redes móviles en el país, tiene un papel clave en la captación de inteligencia, incluso de alto valor y carácter sensible, en todo régimen y lugar… sí, en lo más democrático del mundo exactamente igual. Esto es clave para desarrollar la guerra cibernética, y lo hace Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, España, Rusia, China, Cuba… todo el mundo.

Publicidad de Syriatel, la principal operadora de redes móviles de Siria en Damasco

Sobre cómo se ha desatado el asalto final que ha dejado a Rami Makhlouf sin su red clientelar y con todo el patrimonio expropiado por su primo Al-Assad se pueden aventurar una «excusa» y dos posibles opciones. La «excusa» sobre cómo se inició la defenestración de Rami Makhlouf vendría con la disolución de la organización caritativa Bustan, ya que la esposa del presidente, Asma Al-Assad, que se crió en Londres y es vista por los sirios como una fuerza en el régimen, dirige su propia gran organización caritativa, y querría eliminar una competencia, que iría orientada hacia la sintonía con el imaginario árabe y el reparto del pan, por ejemplo, un acto clave, simbólico y propagandístico de primera magnitud en la región, que ya explotó el Estado Islámico. Sin descartar esa «excusa», las dos opciones que se podrían barajar, siempre de acuerdo a mi opinión son:

1/ Las sanciones de Estados Unidos y de la UE provocaron una reducción brutal de capital disponible, cosa que en la situación actual, hizo ganar un peso mayor todavía al capital y las empresas de Makhlouf.

2/ Rusia empieza a cuestionarse muy seriamente su apoyo a Al-Assad… e Irán tiene negocios con Makhlouf que no gustan nada a Moscú, que está jugando para mantener su parte del pastel de Siria.

Opino que esto forma parte de la lucha por el poder, ya totalmente abierta. Irán quiere darle la patada a Al-Assad, lo mismo que Rusia… pero Irán quiere controlar a Siria y hacerlo con éxito… control de empresas, dinero a espuertas, una nutrida red clientelar… Makhlouf y su entramado podría ser su hombre para ese fin. Además, Irán desplaza a Rusia de la región, y Turquía va camino de tener demasiados problemas. Y es en este sentido, en mi opinión que habría que entender la forma en que la corrupción en Siria ha sido criticada en los medios de comunicación rusos que muestran una alianza con el presidente Vladímir Putin, alianza esta, político-mediática-empresarial rusa en la que también se habría manifestado, como mínimo, la desconfianza de los empresarios rusos, ya que esos contratos Rami Makhlouf podría haber considerado como propios, y apoyar su candidatura para alcanzar la cúspide del poder con el apoyo interesado y el visto bueno iraní.

Al-Assad se ha dedicado a decirle que sí a Rusia, porque su papel e influencia es fundamental, pero luego hace lo que dice Irán, que tiene las botas sobre el terreno. Al-Assad simplemente tiene el poder, que es lo que cuenta… lo del dinero es importante, claro que lo es: es vital. Pero desde el poder se puede obtener, usando todos los medios para lograr su fin, caso de Al-Assad seguir al frente del régimen y que tengan que negociar con él.

A todo ello, Rami Makhlouf ha reaccionado publicando en menos de un mes tres vídeos en Facebook donde se presenta como víctima y pone el ventilador para que la mierda vaya para su primo.

De hecho, ha publicado una oración, en la que le pide a Alá que ponga fin a la injusticia que está sufriendo y, de paso, en los otros tres vídeos aprovecha para hacer críticas al régimen.

El 3 de mayo, afirmaba literalmente: «Señor Presidente, los aparatos de seguridad han comenzado a violar la libertad de las personas. Esas son sus personas, sus partidarios». Mientras que en su video más reciente, publicado este pasado domingo, Makhlouf se disculpó con su personal. El régimen también está desmantelando sus redes clientelares, pues por lo menos 28 de sus empleados han sido arrestados por las agencias de seguridad de Siria en la última semana más o menos.

Al respecto, afirma que: «La mayoría de los asuntos legales aún están pendientes sin ningún progreso, especialmente con respecto a los arrestados por personas misteriosas».
Y hay que contar con que otro primo de Al-Assad y hermano de Rami, Hafez Makhlouf solía encabezar la Dirección General de Inteligencia, la agencia más importante que se ocupa de las amenazas internas al régimen.

Podemos concluir que, al igual que el hermano de Hafez, Rifaat, cuyo destino después del fallido golpe de Estado de 1983 no fue ir a la cárcel o la muerte, sino el exilio, junto con millones de dólares, pues tienen seguro de vida. Esa podría ser la mejor opción de Rami Makhlouf… pero cuando llegue el momento, pues no se moverá del país mientras pueda jugar la partida por el poder y le resulte útil a algún poder de los que están en la región actuando.

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